Para ello, hemos creado diferentes tonalidades de gris y marrones con las que, sobre el fuste, hemos simulado el efecto hojas-secas de palmera. Como dicen los artistas, brochazo y un paso atrás.
Fotografía realizada desde mi teléfono LGK10 2017, el 12/04/2018
La próxima clase será crucial pues bien decantaremos nuestra palmera hacia un estípite cruzado versus uno lineal. Hemos debatido la idea de apoyarnos en reservar de cinta adhesiva, buscando un relieve rugoso y fiel a la realidad. Salga lo que salga, seguro que queda original y bonito. Os mantendré al tanto.
Por otro lado, hemos trabajado en la zona superior de la palmera, realizando más hojas con las que llenar la copa. Es puro esfuerzo de equipo: mientras unos diseñan el boceto de la hoja sobre el papel continuo con lápiz, otros compañeros cortan cinta adhesiva con la que señalar el contorno y nervios. Finalmente, se necesita el rodillo pintor para el verde corona foliar.
¡Por cierto! Cabe recalcar que ningún color es comprado. Todos los creamos en clase a través de mezclas. Por ello, podemos afirmar que las pinturas usadas son creaciones naturales que realizamos a través de experimentar, razonar y probar. Aprender mediante la práctica y tacto es el verdadero aprendizaje significativo.
¿Lograremos finalmente un fuste efecto palmera? ¿Cómo quedará el resultado final de la copa? ¡Resolveremos estas preguntas con esfuerzo, alegría e ilusión! ¡Os seguiré informando!


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